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lunes, 29 de julio de 2013

Buen viaje



En ese tren nadie imaginaba que para algunos sería el último viaje. Nadie sabía que el anterior convoy fuera la Santa Compaña. Destino a Santiago, fin del Camino de tantos, esa tierra mágica tenía reservado otro para ellos: hacer leyenda en la cuna misma de las leyendas.
Dicen que no faltaron los héroes, armados de puertas, mantas y corazón, no dudaron en tirarse a las vías para birlarle a la muerte todas las vidas que pudieron. Dicen también que otros muchos dieron su sangre con la misma intención, colapsando los centros de salud con tanta solidaridad. Parece ser que ese día, los políticos no sólo buscaron hacerse la foto de costumbre, sino que fueron conscientes de la grandeza del pueblo al que representan y trataron de estar a la altura, siendo más humanos.
Dicen también, pero esto sólo es un rumor que circula por las torres de la catedral, que el Apostol puso en esa curva un ramal directo a las estrellas y algunos ahora transitan por su Vía Láctea... A los que marcharon y a los que aún siguen caminando, Buen Camino.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Sobre las negras encinas bailan los dioses

Los días de la semana deben su nombre a los planetas que cruzaban el cielo cuando sobre la tierra aún no había telescopios ni contaminación lumínica ni de la otra. Cosas del progreso, en fin... antes de progresar tanto, y quizás también para eso, los dias de la semana se consagraron a los astros errantes, así:
  • Los Lunes, estaban dedicados a la luna, en latín lunae. En inglés es Monday, y luna, moon.
  • El Martes, viene del latín Martis, día de Marte.
  • Miércoles, Mercurii dies, día de Mercurio.
  • Jueves, Iovis dies, día de Júpiter.
  • Viernes, Veneris dies, día de Venus
  • Sábado, del bíblico Sabbatum, día de reposo. En inglés sin embargo Saturday, dia de Saturno.
  • Domingo, del latín dies Dominicus, día del Señor. En inglés Sunday, y en la antigua Roma dies solis, día del sol.
El fotógrafo extremeño Juan Manuel Pérez Rayego, ha fotografiado a los 7 “planetas” a su puesta, teniendo como referencia una misma encina. Desde Mérida, éste es el vídeo del resultado


Así explica el autor su obra:

“Para un fotógrafo de la naturaleza como yo, especializado últimamente en fotografía con motivos astronómicos, dar con un buen horizonte para su trabajo es muy difícil, y máxime cuando no se puede viajar. Encontré este árbol y esa misma noche fotografié a Mercurio.
Unos días después, fotografié al Sol,Venus y la Luna en el mismo día (las de estos últimos no están en el vídeo), y aunque Júpiter se me escapó esa noche y podría haber esperado a Marte a altas horas de la madrugada, decidí poner en marcha el proyecto tras orientarme con una calculadora astronómica sobre el paso de un Saturno visible por el árbol a principios del mes de mayo.
En cuanto este planeta fue visible y fotogénico (en la tercera sesión), cerré el trabajo de campo: el tiempo también es protagonista de 7, de ahí que se noten algunas brusquedades en el mismo, como en el pase de Júpiter, o de Mercurio (como entonces no sabía qué destino iban a tener las fotografías, tuve la ocurrencia de mover el trípode mientras los planetas caían sobre el árbol), pero no quise repetir las tomas, para, como decía, hacer protagonista al tiempo que tardé en ver los siete astros detrás del árbol.
Y, como tenía que esperar a Saturno, me entretuve registrando las conjunciones que entraban en cuadro (todas las fotografías están a pantalla completa, menos el recorte en algunas para enderezarlas), la Luna en perigeo…”

Me parece extraordinario.

viernes, 17 de mayo de 2013

Moriae encomium

 

Una cita de On the Road, de Jacques Kerouac sirvió a Apple para hacer uno de sus anuncios más inspiradores, el de 1997.

Aquí mi interpretación gráfica. Para los locos de este mundo...



jueves, 28 de marzo de 2013

El seis y el cuatro

"No podrás impedir que la melancolía sobrevuele tu cabeza, pero si puedes impedir que anide en ella".  
Poeta chino, s XI.


De este hotel, sólo se puede decir con seguridad que se encuentra sobre una colina no demasiado abrupta. Todo lo demás en cuanto a su localización es cambiante, cumpliendo escrupulosamente el principio de incertidumbre: ahora puede estar a las orillas del Mar Negro, un momento después en una paradisíaca playa de un exótico archipiélago, antes de establecerse para contemplar el espectáculo de los rayos C cerca de la Puerta de Tannhäuser. Es cierto, si, que tiene predilección por los límites; tanto que el hotel llega a ser en ocasiones un ecotono, uno de esos lugares fronterizos que según la ecología son los más propicios para la vida.

En este espacio mudable, pocas cosas pueden decirse categóricamente. Tan sólo pueden lanzarse hipótesis. Por ejemplo, presuntamente en sus estancias se han cometido asesinatos como en todo hotel relevante, lo que nos lleva a la teoría más plausible de la existencia de fantasmas entre sus huéspedes, sin que ello impida que los clientes vivos disfruten plenamente de los servicios de solarium y vistas singulares. En algunos rincones, la extraña decoración incluye un inventario de especies de plantas, pájaros e insectos difícilmente encontrable. Estancias en penumbra dan paso a otras luminosamente saturadas con una profundidad de 16 bits por canal. Se puede elegir habitación con preferencias que no incluyen otros establecimientos: al hacer su reserva podría optar por un cuarto con suelo de mármol del Pentélico, arena de la playa de Isla Tortuga, basalto de Thera o terra preta del Amazonas. Entre otras, la carta de posibilidades en la manufactura de la ropa de cama convierte la habitual alternativa de lecho doble o matrimonial en un torpe balbuceo de la elegibilidad.

La hora del té es la hora preferida por todos los que habitan el hotel. En ese momento pueden tener lugar los hechos más insólitos. Fantasmas que han dado recitales memorables con sus voces psicofónicas; se ha especulado exhaustivamente con la continuidad de las telas de las arañas al modo del espacio-tiempo; y hasta algún insigne viajero destino Ítaca, compartió con la audiencia información vital como los imprescindibles en la maleta del marinero errante...

© laesteticiéndelcapitánspock


jueves, 15 de diciembre de 2011

23/11/11

La cita era ineludible. Estaba ansiosa pero después de tanto tiempo esperando encontrarla no tenía muy claro el por qué había acudido hasta allí. Terciopelo rojo en las cortinas, veladores de cabaret con sus mesas de mármol erosionadas por el alcohol y las palabras consumidas sobre ellas. Y una luz tenue, como de otro tiempo.
Empezaba a sospechar que tanta expectación no podría más que acabar en decepción. ¿Por qué había tardado tanto en volver? Su voz me había atrapado desde el primer instante en que la escuché. Se me quedó a vivir dentro a pesar de no hablar el mismo idioma. Era desconcertante conocer en persona a la propietaria.

Comenzó. Lula estaba a un par de metros escasos, con su pequeña guitarra. Me pareció que le costó entrar un par de canciones, pero poco a poco, trovando la noche, la hizo eterna.

viernes, 19 de febrero de 2010

Take it easy

En los últimos tiempos ando excesivamente nerviosa, de hecho, incluso empiezo a somatizar síntomas de la ansiedad. Me gustaría intentar unas sesiones de yoga, a ver si conecto los cables que se han ido descolocando con el día a día! Mientras tanto, me refugio en un paraiso privado, con acceso restringido de lo que a mí me da la gana.

Suele ocurrir cuando rozo los ocho miles de tensión,entonces me voy a una playa de arena blanca blanquísima y mar azul profundo. La luz es intensa, parecida a la de algunas escenas de Lucia y el sexo. Hay un chamizo de cañas y postes de madera, en uno de los cuales hay colgado un móvil de conchas que suena al moverlas la brisa. Es precisamente la recreación de ese sonido con olas de fondo lo que me calma.

Todo esto me hace plantearme en serio la huida de Madrid. Aquí no tintinean las caracolas más que en mi cabeza.